El eucalipto es uno de los árboles perennes más famosos de la flora autraliana, pero debido a su gran y rápido crecimiento (puede llegar a medir hasta 100 metros), se ha extendido su plantación debido a que es un árbol muy rentable, ya que es una de las materias primas esenciales en la producción paperera, además de usarse en la producción de madera, uso de sus hojas y la obtención de aceite esencial.
Este árbol ha sido especialmente utilizado para sanear las zonas pantanosas ya que son eficaces para la eliminación de la humedad de dichas zonas, y por consiguiente, erradican las plagas de insectos, en especial de los mosquitos y con ello las enfermedades que transmiten. No obstante, esta capacidad de absorción de agua, también les convierte en una especia muy agresiva para el medio ambiente, ya que dificultan la vida de otras especies, y es por ello que se suelen plantar en terrenos que no puedan explotarse agrícolamente.
En la actualidad se conocen al menos unas 450 especies dentro de este género, pero como es obvio, en este artículo se va hablar del eucalipto en términos generales.
Las hojas de eucalipto suelen caracterizarse por un un color verde-blanquecino y su indudablemente peculiar aroma. Sus flores son pequeñas, y debido a la variedad de especies dentro de este género, las podemos encontrar de diferentes colores, aunque por lo general suelen ser blancas, y sus frutos son grandes, oscuros y cargados de semillas.
