Hace unos días os hice un post de cómo hacer jabón de aloe vera en casa, que podéis recordar aquí.
Si tú que me estás leyendo, hace ya una temporadita que lo haces, sabrás que soy muy partidaria de las cosas naturales, y más si las puedo realizar con mis propias manos, como es el caso del jabón.
Hace ya un tiempo que aficioné a realizar jabones en casa, aunque últimamente debido al escaso tiempo libre del que dispongo, he ido perdiendo esta costumbre, aunque tengo aún un par de pastillas que uso casi a diario.
La verdad es que son fáciles de hacer, además puedes personalizarlos dependiendo de tus gustos usando infinitas posibilidades de ingredientes (plantas, aceites, etc), como escojer diferentes ingredientes para diferentes ocasiones (acné, conseguir hidratación extra, etc).
No se vosotr@s, pero yo si uso cosas hechas en casa, las disfruto más.
Pero bueno que me desvío del tema.
La cuestión es que la receta que os facilité contenía sosa cáustica, y aunque usada de un modo correcto y tomando unas pequeñas precauciones no debe suponer ningún problema, much@s me comentasteis que la idea de usar sosa no era de vuestro agrado, pero que teníais ganas de poder probar de realizar vuestro jabón de aloe vera.
Así que, me he puesto manos a la obra, y he rescatado de entre mis "fichas de recetas", una para realizar vuestro jabón de aloe vera sin sosa cáustica.
Existen diferentes posibilidades para realizar jabones sin sosa. Entre ellas está la de usar la planta jabonera o, por otro lado, glicerina. Sinceramente nunca la he usado la planta jabonera, así que aunque prometo investigar sobre ello, si os parece os voy a indicar cómo realizar jabón casero de aloe vera con glicerina.
