Aceite de oliva

El aceite de oliva, es un aceite de origen vegetal que se extrae del fruto del olivo, denominada oliva o aceituna, mediante una primera presión con el objetivo de extraer su zumo. El procesado que se lleva a cabo posteriormente, define en gran medida la calidad del aceite. Dicha calidad se juzga en base a sus propiedades organolépticas (color, olor y sabor), y por su contenido en ácidos grasos libres.
Debido a que posee grandes propiedades, en Europa lo denominan como el oro líquido.

El aceite de oliva, es un componente fundamental en nuestra dieta mediterránea. No sólo posee unas excelentes propiedades para la salud, sino que también es usado en muchos tips de belleza (para nuestra piel, cabello, uñas...). Y no olvidemos que estos tips de belleza también son parte fundamental para nuestra salud.

Entre muchos de los beneficios que tiene el aceite de oliva, suele destacarse el control del colesterol, gracias a la presencia del ácido oleico en su composición. Este ácido baja las tasas de LDL o colesterol malo y aumenta las de HDL o colesterol bueno, lo que constituye al aceite de oliva en un potente protector cardiovascular natural.

Además, también posee componentes antioxidantes útiles para prevenir el envejecimiento, por lo que consumirlo está especialmente recomendado. Está más que comprobado que el consumo de aceite de oliva previene la muerte celular, gracias a los fenoles, que actúan previniendo el envejecimiento y mejorando las expectativas de vida.

Podría hablaros de infinitos beneficios para nuestra salud, a parte de los que ya os he citado, pero os lo voy a resumir por "apartados":

Aparato digestivo: nos mejora el funcionamiento del estómago y páncreas.

Sistema óseo: estimula el crecimiento y ayuda a la absorción del calcio y a la mineralización.

Sistema endocrino: ayuda a mejorar nuestras funciones metabólicas.

Piel: protege y tonifica la epidermis.

Además su alto contenido en vitamina E, que tiene un efecto antioxidante sobre la membrana celular, hace que su uso sea recomendable para la tercera edad e infancia. 

Para que me entendáis un poco mejor, el aceite de oliva concretamente nos ayuda a:

Mejorar la circulación de las piernas.  Muchas  investigaciones han ido revelando que el aceite de oliva virgen y crudo en nuestras recetas mejora la circulación del flujo sanguíneo y previene las molestias al caminar.

Ayuda a reducir el colesterol. Como ya os he comentado gracias a su contenido en ácidos grasos monosaturados, ayuda a reducir los niveles de colesterol malo (LDL), así como los triglicéridos.

Mejora el nivel de azúcar en sangre. Una cucharadita de aceite es muy útil para controlar la glucosa en sangre, así que el aceite es un potente aliado para los diabéticos.

Tiene propiedades antiinflamatorias. Su alta riqueza en micronutreientes apunta la posibilidad que actúen por un efecto directo muy similar a los fármacos antiinflamatorios. Aunque debo puntualizar que se desconocen el efecto de la mayoría de estos micronitrientes en nuestro organismo.

Poderoso antioxidante. Como os he comentado también, se ha comprobado que consumir aceite de oliva previene la muerte celular, ya que sus componentes antioxidantes, como los citados fenoles, actúan contra el envejecimiento, mejoran las funciones cognitivas y previenen de enfermedades tales como el Alzheimer. 

Contra la hipertensión. El aceite de oliva es efectivo para controlar la hipertensión, también favorece el tratamiento de enfermedades cardíacas, estimula la digestión, mejora las funciones de la vesícula biliar y nos previene de ciertos tipos de cáncer.

Favorece la absorción de calcio. Nos ayuda a la adecuada absorción de calcio y minerales como el fósforo, zinc y magnesio, gracias a lo cual tiene un efecto protector y tónico sobre el cabello y uñas. Es decir, el aceite de oliva está indicado para muchos tratamientos capilares y de las uñas.

Es excelente para mantener una piel joven. Nos ayuda a hidratar, nutrir, purificar, revitalizar y alisar nuestro rostro.

Protege de infecciones. Muchos estudios abalan que una dieta rica en aceite de oliva virgen extra nos  ayuda a prevenir las infecciones provocadas por bacterias tales como la E, coli o la Salmonella. Estas investigaciones también determinaron que esta protección se produce incluso cuando el organismo se encuentra bajo de defensas, lo que se conoce como inmunodeprimido.

A todo esto debo añadir que debido a su naturaleza química, soporta mejor las altas temperaturas, para que me entendáis, equivale a que se puede utilizar más veces este aceite para freír alimentos sin liberar sustancias toxicas o dañinas que se generan en este proceso como la acroleína, tal y como puede suceder con otro tipo de sustancias usadas para el mismo fin.

Adicionalmente, los alimentos absorben menos aceite al emplearlo en frituras o sofritos, lo cual implica que no incrementa grandemente su valor calórico. Es decir, es el más indicado para nuestras frituras o como complemento en nuestros sofritos.

Ahora que más o menos sabemos más sobre el aceite de oliva,  os voy a acercar un poco los tipos de aceite para que podáis escoger una correcta elección a la hora de comprarlo.

El aceite de oliva virgen extra o extra virgen. Es el de mayor calidad y se obtiene de las aceitunas en buen estado y únicamente mediante procedimientos mecánicos, conservando intactas todas sus características sensoriales y propiedades para la salud. Es considerado un zumo con aditivos y conservantes naturales y beneficiosos y éste no puede superar un grado de acidez del 0'8º. 

Aceite de oliva virgen. Éste se obtiene directamente de aceitunas en buen estado, únicamente por procedimientos mecánicos. No puede superar el 2º de acidez máxima. 

Aceite de oliva. Es una mezcla de aceites de oliva refinados y aceites de oliva vírgenes. Su grado de acidez final no será superior a 1º.

Aceite de orujo de oliva. Es el de menor calidad, resultado de la mezcla de aceites de oliva refinado con aceite de oliva virgen o virgen extra. El grado de acidez final no supera a 1º.

Aceite ecológico. Es un aceite de oliva virgen extra procedente de aceitunas cultivadas sin emplear productos químicos.

Resumiendo, lo ideal es comprar aceites extra virgen cuya acidez máxima no sobrepasa el grado, sin embargo, por su pureza suelen ser más costosos, así que también podéis adquirir aceite de oliva fino con una acidez máxima de 2º, que además son cada vez más abundantes en el mercado. Obviamente, no es necesario que os diga que el mejor de los mejores es el aceite ecológico. Los otros tipos de aceites naturalmente también son buenos, lo único que contienen menos propiedades fisiológicas debido a los procesos industriales a los que son sometidos.

Veamos pues para que nos puede ser beneficioso usar el aceite de oliva:

Estreñimiento

Se recomienda tomar 2 cucharadas de aceite de oliva por la mañana y en ayunas, y si lo deseamos podemos mejorar su sabor con unas gotitas de zumo o jugo de limón. Si el estreñimiento es más serio o severo, se puede preparar una mezcla de aceite de oliva (una cucharada) y agua templada (otra cucharada), y aplicarlo en forma de edema.

Caída del cabello

Permite que el folículo piloso se relaje y que aumente el riego sanguíneo en la zona. Para ellos debemos masajear el cuero cabelludo con el aceite y después cubrirlo conuna toalla durante un par de horas. Posteriormente procedemos a aclararlo con agua y champú.

Dolor de oídos

Puede resultar útil poner una gota de aceite de oliva tibia a cada oído y cubrirlo con un algodón.

Torceduras y reumatismos

Aunque parezca increíble, el aceite de oliva tiene propiedades similares a las del ibuprofeno. Por lo que nos resultará muy beneficioso masajearnos durante unos 10 minutos la zona afectada con una o dos cucharadas de aceite, dejando que se absorba bien.

Quemaduras

¿Quién no ha oído que el aceite es beneficioso para las quemaduras? Vamos, es un remedio típico de las "abuelas". Y tienen mucha razón, ya que para mejorar y curar una quemadura resulta muy beneficioso aplicarse una cucharada de aceite de oliva. Pero eso sí, no debemos hacerlo justo después de que nos hayamos quemado, ya que lo primero y esencial, es dejar unos minutos para que la herida respire.

El aceite lo que hará es hidratar la piel y aliviar el dolor.

Estrías en la piel

Que levante la mano quién no tenga ninguna estría en la piel. Nadie, ¿verdad?

Es muy habitual que tod@s tengamos alguna que otra estría en la piel, ya sea en los muslos, abdomen, pecho... Para ayudar a resolverlas podemos mezclar una cucharada de aceite de oliva con otra de aceite de germen de trigo, lo aplicamos en la piel y le damos un suave masaje.

La hidratación hará que vayan mejorando, siempre y cuando se sea constante y se haga diariamente.

Aceite de olivaEliminar tapones en los oídos

Retomando el tema de los oídos,el aceite de oliva también puede ayudarnos a eliminar los tapones de cera. El procedimiento se basa en dejar caer dos gotas de aceite de oliva en el oído cuando nos vayamos a dormir y lo tapamos con un algodón. Al día siguiente aplicamos en el oído un poco de agua caliente, sin que os queméis, con la ayuda de una jeringa (por ejemplo), de ese modo los tapones van disolviéndose sin causarnos dolor.

Acné

Gracias a las propiedades antioxidantes que os he comentado, podemos encontrar un fiel aliado para poder resolver los problemas de acné.

Para ello se recomienda que lo incluyamos en nuestra dieta, como también mantener siempre limpia nuestra piel. Elaboraremos una tónico especial con 10 gotas de aceite esencial de lavanda en un cuarto de litro de aceite de oliva, y a diario nos haremos masajes faciales insistiendo en las zonas afectadas por el acné.

Cálculos en la vesícula

Parece de una peli de Hollywood, pero es un remedio usado muy comúnmente y es efectivo. Para resolver ese tipo de problema debemos tomar una cucharada de aceite de oliva por las mañanas, mezclándolas con unas gotitas de limón. Eso sí, requiere de constancia para que poco a poco los cálculos de la vesícula se vayan resolviendo.

Suavizar las arrugas

Gracias al poder antioxidante y su excelente poder de hidratación, es muy beneficioso para nuestro cutis.

Podemos suavizar las marcas de las arrugas aplicando aceite cada noche con gotitas de limón, mediante un masaje. Nuestra piel lucirá brillante y más recuperada.

Por lo que a contraindicaciones se refiere, no hay ningún estudio competente que nos informe de dichas situaciones. Es obvio que si vivimos sólo del consumo de aceite de oliva, por ejemplo puede ocasionarnos hipotensión.

Así que no dudéis en añadir aceite de oliva en vuestra dieta y alguno de los tratamientos de belleza, como los que os comenté en el post para prevenir la pérdida de cabello y las uñas quebradizas, en el blog Mi meta, tu salud, que podéis consultar aquí.

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10 comentarios

  1. Jooo! Cuanta información. Me apunto lo de los tapones de los oidos de seguro lo hago hoy en la noche :)
    Gracias ♥

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    1. Gracias a ti cielo por leerme ^_^ Así da gusto. Besos guapa

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  2. Me encantan todas las propiedades es genial,estupenda la guía y pos supuesto me hago seguidora,jiji,un besazo guapa

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    1. El aceite de oliva es la pera limonera ¡eh! Jajajaja Muchas gracias tesoro. Te hago compañía y voy a seguirme a mi misma ..jaaajajajajaja
      Besotes bella

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  3. Me encanta leer artículos de calidad y trabajados, voy a seguirte.

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  4. Me he pasado a ver si habías puesto para seguir, porque no quiero perderme nada de tus entradas, me alegra que lo hayas puesto, ya te sigo, besos

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    1. Jajaja sí, al final lo he puesto para todas aquellas personas que quieran seguir la guía de un modo independiente al blog principal.
      Gracias cielo.
      Besotes

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